1915
En este autorretrato vemos a un Saturnino introvertido y melancólico. 1915 fue un año complicado para él, pues comenzaban sus problemas gástricos: malestares y úlceras en el esófago, que lo llevarían a la muerte tres años después.
En esa misma época, cuando Saturnino tenía 28 años, el Dr. Atl lo invitó a integrarse al proyecto de pintar los murales del Palacio de Bellas Artes una vez que el Palacio estuviera concluido.
Del Dr. Atl, Saturnino aprendió, también, la alquimia. Experimentaba con técnicas como el gouache, tintas, carbón… y un trazo depurado que, en este autorretrato hecho con lápices de colores, nos deja entrever los rasgos más acentuados de su carácter taciturno.
Información del autor
Saturnino Herrán
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