00:00

Las copias de Rafael en México

Museo Nacional de San Carlos

Este tipo de composición se puede rastrear desde la época virreinal. Es reflejo de la admiración que produjo la obra de Rafael entre los artistas y sus patronos. Pinturas como la Virgen del Foligno se difundieron pronto a través de su circulación en grabados y óleos de pequeño formato. Fueron retomadas por pintores locales, tal y como lo demuestra la Virgen del Perdón pintada en la Ciudad de México hacia 1568. Copiar es una vieja práctica del proceso formativo de los artistas. Al imitar, el artífice aprende y adopta las estrategias pictóricas del original. Durante su estancia en Roma, Juan Cordero disfrutó copiando a Rafael, y sabemos que a su regreso a México traía consigo algunos ejemplos. Sin embargo, esta versión de la Virgen de la Silla es un ejercicio pedagógico basado posiblemente en un grabado, según se intuye por las diferencias notables en el colorido y el hecho de que las figuras estén invertidas respecto del original. Las copias tenían gran demanda entre los coleccionistas, pues eran la única manera de poseer una composición afamada. Esta interpretación de la Virgen del Foligno procede de la colección vendida en 1907 a la Academia de San Carlos por el empresario poblano Alejandro Ruiz Olavarrieta.
Información del autor
Desconocido.
ARTGUIDE