1966
En los años sesenta, la figura de Zapata se disputaba constantemente entre la apropiación del personaje por parte del Estado y de grupos disidentes que usaban al líder campesino como estandarte de lucha.
Casi medio siglo después del conflicto armado que Siqueiros experimentó en carne propia, el ex carrancista pintó el mural Del Porfirismo a la Revolución en el Museo Nacional de Historia. Una de las imágenes más interesantes es la que representa a Zapata a pleno galope. Para entonces Zapata y equino se habían transformado en símbolos de tierra y libertad. El artista realizó diversos estudios enfocados en la construcción visual del equino. Tal es el caso de este lienzo proveniente del Museo de Arte Carrillo Gil donde la figura de Zapata apenas es esbozada.
El compromiso político del pintor lo llevó a participar activamente en acontecimientos bélicos como la Guerra civil española. Sus postulados en torno a la Revolución no sólo se acotaban a lo político sino también a lo plástico. El muralista pugnaba por la experimentación de materiales durante el desarrollo de sus obras; esto se aprecia en el uso de piroxilina en sus piezas, pintura normalmente empleada en la industria automotriz.
Información del autor
David Alfaro Siqueiros
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