1920
Óleo sobre tela.
Moise Kisling nació en Cracovia, Polonia. En 1907 se trasladó a Varsovia para estudiar en la Escuela de Bellas Artes y dos años después se mudó a París, convencido de que la buena pintura sólo podía aprenderse en la capital francesa. Fue miembro de la Escuela de París y su obra se caracterizó por su nítido dibujo y su paleta de brillantes colores.
Entre su amplia producción artística destaca el género del retrato. Kisling realizó esta obra en 1920, donde plasmó la figura de Jonas Netter, coleccionista y mecenas. Al estallar la Primera Guerra Mundial se unió a la Legión Extranjera. En 1915 fue dado de baja del ejército francés, mismo año en el que Netter entabló contacto con el marchante de arte Léopold Zborowski. Entre el mecenas y el marchante iniciaron una relación con diversos pintores que rescataron el trabajo de diversos pintores.
En este retrato, Kisling representa a Netter sentado en tres cuartos de perfil; sentado en posición relajada, con la cabeza apoyada en la mano izquierda y con el rostro sereno mirando directamente al espectador. Viste formalmente, lleva un traje gris, que puede asociarse con una personalidad discreta.
La luz que procede de la parte superior izquierda baña el cuerpo y enfatiza el rostro. En el fondo predominan los tonos cálidos, que contrastan con el personaje central.
Es curioso que Kisling titulara este cuadro Retrato de un hombre y que no incluyera el nombre del coleccionista en el título; esto quizá se haya debido a la personalidad reservada de Netter.
Información del autor
Moise Kisling
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