1926
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En 1926, el pintor Carlos Quispez Asín regresó a Perú tras concluir sus estudios en Madrid. Ahí emprendió una serie de obras en las cuales daba un tratamiento novedoso a los asuntos locales, marcado por el
vuelco a temas nacionales que se dieron en la pintura peruana desde su partida.
Alegoría a los labradores se inspiró en las fórmulas lineales y decorativas de la cerámica de la región de Nazca, en Perú, así como en las formas monumentales del Muralismo mexicano. La pieza representa a un grupo de trabajadores frente a un campo de cultivo, sujetando sus instrumentos de trabajo. El artista los distribuye en diversos planos a partir de líneas superpuestas entre los personajes.
El Archivo José Carlos Mariátegui conserva una reelaboración de esta composición en la forma de un anuncio para un certamen poético de vanguardia. Las obras de Quizpez Asín fueron entonces reproducidas en las páginas de Amauta como expresión de una versión más cosmopolita del arte americano impulsado por la revista.
Información del autor
Carlos Quispez Asín
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