1942
Óleo sobre tela
Roberto Montenegro pasó trece años en Francia y España, en una estancia formativa. La factura conservadora de sus obras es producto de aquella época.
De regreso a México, realizó muchas obras de caballete: por lo menos cien retratos, incluidos autorretratos.
En 1941 pintó una serie de once autorretratos. El cuadro que estás viendo es el segundo de esa serie. Montenegro experimentó con la perspectiva curvilínea que Luis G. Serrano y el Dr. Atl habían planteado en los años 30. Como puedes ver, Montenegro reflejó su propia imagen en un cuerpo esférico. La referencia inmediata es el autorretrato del renacentista Francesco Mazzola, pintor conocido como “el Parmigianino” en el siglo XVI.
Información del autor
Colección Museo de Arte Moderno
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