1932
Durante el período posterior a su aborto, la artista produjo una litografía titulada Frida y el aborto. De esta litografía, existen sólo tres de las doce copias que realizó; todas las demás fueron destruidas por la misma Frida. En el margen izquierdo escribió en inglés: "Estas pruebas no son ni buenas ni malas a la vista de tu experiencia; trabaja duro y conseguirás mejores resultados".
Se autorretrata de pie, desnuda, con un collar alrededor del cuello y grandes lágrimas en las mejillas. En su vientre, un feto, y fuera de ella, pero unido por un cordón umbilical, un segundo feto, de un niño más grande. De su sexo, a lo largo de una pierna, fluye su sangre y se infiltra en la tierra, la nutre, y da origen a plantas en forma de ojos, manos y genitales de un niño. En el cielo, una luna creciente llora también, mientras mira a Frida, quien en su mano izquierda sostiene un corazón-paleta, como si la pintura constituyera un refugio ante su maternidad perdida
"Muchas cosas impidieron que llevara a cabo el deseo que todos consideran normal", dijo, "y a mí nada me parecía más normal que pintar aquello que no había logrado". En otra ocasión lo explicó de esta manera: "Mi pintura lleva dentro el mensaje del dolor... La pintura me completó la vida. Perdí tres hijos... Todo eso lo sustituyó la pintura.”
Frida y el aborto fue su única incursión en la litografía. Al parecer la técnica le resultó complicada y poco atractiva para sus fines artísticos.
Información del autor
Frida Kahlo
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